Vivimos momentos en el que el tiempo se vuelve superfluo,
carece de sentido aparente, de aparente seguridad.
Más, no es inseguro él, sino la que ahora estrecha con sus
manos ese ideario momento, esa esencia invisible a los ojos que no son los
míos, al tacto que no nota mi piel.
Hoy los ojos se aclaran. Las imágenes se ven nítidas y el
cielo, dejo de tener un tono gris.
A lo largo de los años abandonamos aquello que consideramos
irrelevante, insípido para ubicarlo en nuestro mundo. Conquistamos corazones y tenemos corazonadas
con seres [personas] que nos prometen regalarnos la luna en un vaso.
El tiempo pasa y te
das cuenta que esa hipotética luna, se quedo en una mera hipótesis, en un sueño
posteriormente roto.
Hoy siento firmes mis pies, sin miedo a expresar y ser lo
que siento.
La vida se encarga de envolverte para regalarte a otros y yo,
miembro hostil de este particular juego no me muestro como el perfecto regalo
para endulzarte sino como humanamente se [Soy].
Esta humilde huésped del mundo se muestra sin tapujos ni
complejos. Como siempre se ha mostrado subjetivamente y para su propio ser.
Muestro lo único que puedo ofrecerte quizás pienses
insignificante, carente de interés, osado o quizás algo claro y
transparente.
Pero solo soy yo, un ser que puede gritarle a la vida que es
feliz.


No hay comentarios:
Publicar un comentario